lunes, 5 de diciembre de 2011

Ambulante

Regalar amor
como un músico ambulante regala sus notas.
Acariciando, arañando, pellizcando.
Rompiendo las cuerdas de su violín,
de mi instrumento más preciado.

Recoges tu pequeña maleta,
llena de monedas, moneditas y terciopelo.
Caminas en otra dirección
y te sientas a la sombra a hacer un recuento,
pero tus notas no enamoraron.

Y vuelta a caminar:
esa esquina parece la definitiva.
Y un nuevo repertorio de música, de baile,
Y recoges la maleta de monedas, moneditas y terciopelo.
No lo has conseguido otra vez,
y ahora está aún más vacía.

Pero, espera...
¿y las sonrisas?

Corres en otra dirección,
te paras,
notas, música, baile...
y ¡Sorisas!

Y te llevas la maleta a casa,
con el violín,
sin las monedas ni las moneditas,
pero el terciopelo bordado en sonrisas.


Mi maleta está llena de lo que quiero llenarla Yo.

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