jueves, 15 de septiembre de 2011

Cuando la magia se rompe

Ayer sentí que esa magia se rompía... o se astillaba un poquito... Nunca he perdido el miedo, pero lo que había avanzado lo retrocedí en los pocos segundos que duró tu voz en mi teléfono...

Me has pedido disculpas, lo sé, pero las diculpas ya no me sirven, necesito que no me hagan daño (si puede llamársele así) o al menos que me demuestren que saben que lo hicieron mal. Tú ayer me arrancaste lágrimas, tristeza y decepción; pero también me arrancaste una sonrisa bien entrada la madrugada.

No he perdido la ilusión, pero ahora voy con mucho más miedo... pero siento que la magia no es la misma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario