Sentir tus ricitos en mi cara,
tu olor y tu risita de niño.
Sentir tus labios, tus brazos,
que me rodean y me protegen.
Hacer ovillitos de piel,
de calor y de besos.
Hacer ovillitos con miedo,
y con maripositas en la tripa.
No decírtelo,
ni pensar hacerlo,
pero pensar en ti.
A cada minuto,
segundo...
A cada momento pienso en ti.
Pero es así... no te lo voy a decir. No te voy a decir que me haces sentir cositas que me escondo a mí misma, porque no es esto lo que buscaba, ni lo que busco. No te voy a decir que contigo sí dormiría y que me trankilizan tus abrazos. Que me conformo con una mirada y que me gusta que me acaricies la cara. No quiero que sepas que tengo miedo, pánico, terror... no quiero, porque tampoco quiero que desaparezcas. Paso a paso... hasta que decidas marcharte también, paso a paso.
Hacía años que no me sentía así sobre el pecho de alguien, hacía siglos que no me mostraba tal como soy, hacía una eternidad que no me hacían sentir, simplemente sentir, no me importa el qué, ni el nombre que tiene y puede adquirir. Hacía tiempo que no me escuchaban "filologar" =) y me mostraban cariñito mientras explicaba algo que quizá sea aburrido, pero que forma parte de mi pasión.
Sé que esa es tu forma de ser, mi novelista del siglo XIX, y que no soy especial por tu forma de tratarme (o quizá sí) pero me has hecho sentir especial y no quiero peder eso, aunque con el tiempo te enamores, y no sea de mí, porque es lo que ocurrirá. Yo sólo quiero hacerte sentir especial a ti también, y compartir chocolate, millitos y cotufas...y a toda velocidad para descargar adrenalina y escucharte suspirar... porque lo hiciste...
No puedo dejar de recordar... tus suspiros
No hay comentarios:
Publicar un comentario